El trastorno obsesivo compulsivo en la infancia

Trastorno obsesivo compulsivo

El trastorno obsesivo compulsivo en la infancia es una alteración poco conocida que puede llegar a causar un gran sufrimiento e interferencia en la vida del niño. La ansiedad que generan estas preocupaciones puede tener severas consecuencias alterando la dinámica de la familia, interfiriendo en el rendimiento académico y generar aislamiento  y deterioro social.En el presente artículo se define cuales son  las principales características de las obsesiones y compulsiones, sus manifestaciones más frecuentes y las principales consecuencias de padecer este trastorno.

¿Qué es una obsesión?

Una obsesión es una idea o pensamiento repetitivo inquietante, desagradable y no deseado, que surge reiteradamente y de forma incontrolable en la mente del niño con TOC, causándole un temor persistente y un alto nivel de ansiedad.

¿Qué es una compulsión?

La compulsión es un comportamiento ritual estereotipado que se lleva a cabo, durante mucho más tiempo de lo normal, de forma repetitiva e ininterrumpidamente, y al que el niño con TOC recurre para reducir la ansiedad provocada por una idea obsesiva. El niño con TOC se ve inmerso en un esquema de pensamientos inquietantes y desagradables (obsesiones) o por conductas repetitivas y rituales (compulsiones) que no puede controlar. Para alguien ajeno a esta enfermedad, estas obsesiones y compulsiones carecen de sentido, pero quien padece TOC no puede evitarlas: le provocan ansiedad, le generan una tremenda angustia y le causan un gran sufrimiento.

¿Son todas las conductas compulsivas síntomas de un TOC?

Lo cierto es que, durante la niñez, se dan muchos comportamientos obsesivo-compulsivos que no corresponden a un TOC. El niño sano desarrolla rituales sin que éstos interfieran en el resto de su vida y de su comportamiento. Puede jugar a no pisar las rayas de la acera mientras camina, o llevar el día del examen un objeto concreto que considera que le da suerte, o mostrarse muy meticuloso con sus pertenencias personales, o ser autoexigente con sus estudios, o comprobar que la puerta de la entrada está perfectamente cerrada cuando se queda solo en casa… Pero este chico es alegre, tiene amigos, es sociable, su proceso de aprendizaje es correcto y va bien en el colegio…

¿Cuáles son las obsesiones más frecuentes?

Las obsesiones rondan, frecuentemente, en torno a los siguientes temas:

La muerte: Piensan en la posibilidad de morir ellos o algún familiar cercano

El sexo: piensan en la diferencia biológica entre niño/niña, pero creen que no deben pensar en ello y que tener estas ideas no está bien

Las enfermedades: Piensan que ellos o sus padres pueden tener una enfermedad grave

Miedo a contaminarse

Temor a equivocarse o hacer las cosas incorrectamente.

¿Cuáles son las compulsiones más frecuentes?

Las compulsiones más frecuentes son las siguientes:

Lavarse continuamente: pueden estar lavándose las manos sin parar durante más de 1 hora; lo que puede degenerar en un problema dermatológico

Limpiar constantemente. No soportan la suciedad

Realizar comprobaciones una y otra vez

Preocupación excesiva por el orden

Acumular cosas sin desprenderse de nada

Repetir constantemente una acción: Sienten que tienen que hacer las cosas un número concreto de veces o de una forma determinada o, de lo contrario, sucederá algo malo, bien a ellos o a sus familiares.

¿En qué se diferencian el TOC infanto-juvenil del TOC Adulto?

Aunque los niños y los adultos experimentan en gran medida las mismas obsesiones y compulsiones, los niños con frecuencia expresan su trastorno de formas especiales. Al contrario que los adultos, es posible que los niños no reconozcan que sus obsesiones no tienen sentido y que sus compulsiones son excesivas. Con frecuencia, implican a otros miembros de la familia en sus rituales. Por ejemplo, pueden insistir en que su ropa se lave varias veces, pedir repetidamente a sus padres que repasen sus deberes o indignarse si las cosas están desordenadas.

¿Qué consecuencias tiene el toc para el niño afectado?

Las repercusiones del TOC tienen lugar en tres áreas importantes de la vida del niño: en su carácter, en su socialización y en su rendimiento escolar.

Cambia su comportamiento y su carácter: se muestra más retraído, irritable y hostil; o está más triste sin motivo aparente; o reacciona bruscamente ante un suceso sin importancia.

Baja su rendimiento escolar, porque es incapaz de concentrarse en nada más que no sean sus rituales compulsivos e ideas obsesivas. Es frecuente el fracaso escolar.

No tiene amigos, ya que dedica todo su tiempo a sus obsesiones y compulsiones: los demás niños le ven como un chico “raro” y le marginan, o él mismo huye del contacto con los demás al verse rechazado o al sentir vergüenza de su comportamiento. Muchos chicos con TOC piensan que son “bichos raros” porque se dan cuenta de que nadie se comporta como ellos, creen que son los únicos que actúan de ese modo e, incluso, llegan a creer que se están volviendo locos.

¿Cómo experimentan los niños y adolescentes el TOC?

Algunos niños con TOC son demasiado pequeños para darse cuenta de que sus pensamientos y sus acciones son inusuales. Es posible que no entiendan o no puedan explicar por qué realizan esos rituales. Pero los niños mayores pueden sentirse avergonzados: no quieren sentirse “diferentes” de sus compañeros y les preocupa que puedan estar volviéndose locos. Por temor al ridículo, los niños pueden ocultar sus rituales delante de amigos, en el colegio o en casa y terminar mentalmente exhaustos por el esfuerzo. Otros niños gastan tanto tiempo en sus rituales que están demasiado cansados físicamente para jugar con los amigos o concentrarse en la escuela.

¿Cómo suelen reaccionar los padres?

Por cariño o por desconocimiento de esta alteración, los padres no suelen pensar que su hijo padece un trastorno: tienden a considerar que sólo son “cosas de niños”o rarezas que irán pasando con la edad. Unos, reprenden al chico y, otros, se convierten en sus cómplices. Cuando lo cierto es que, si no es tratado el trastorno, la frecuencia e intensidad de las obsesiones y las compulsiones del niño generalmente irán aumentando y el trastorno se agravará.

¿Cómo afecta el TOC a las famílias?

Los padres con frecuencia se sienten desconcertados por elextraño comportamiento de su hijo y pueden pensar que se trata tan sólo de “una fase”. Puede haber períodos de frustración y enfado cuando los niños exigen repetidamente respuestas a preguntas o solicitan ayuda para realizar sus rituales compulsivos. Las tensiones pueden aumentar sobre todo en la dinámica normal de las relaciones entre padres y adolescentes.

Los padres de niños con TOC también pueden sentirse culpables si descubren que el trastorno ha ocurrido en sus familias. Los hermanos del niño afectado pueden sentirse desatendidos si los padres se concentran en ayudar al niño con TOC; asimismo pueden ser objeto de burla por parte deamigos que no entienden los síntomas del trastorno y noquerer, por ejemplo, traer a casa a sus compañeros cuandoestá presente su hermano.

¿Cómo afecta a la escolarización del niño?

Los niños con síntomas intensos de TOC pueden realizar sus rituales en la escuela. Pueden comprobar cosas repetidamente o borrar y volver a hacer sus deberes, lo que da lugar a que no finalicen los deberes o los entreguen con retraso. Su concentración y participación en clase pueden ser limitadas debido a sus miedos y rituales.

¿Cuándo hay que preocuparse?

Un niño no hace con la misma tranquilidad, relajación o alegría un acto repetitivo que es un juego que un acto que se siente obligado a realizar.

Hay una prueba fácil: si se le interrumpe mientras está realizando una compulsión que es para él un juego, el niño dejará lo que estaba haciendo y se quedará tan tranquilo; si en cambio, se trataba una compulsión que forma parte de un Trastorno Obsesivo Compulsivo, la irritabilidad está casi asegurada, porque se le ha hecho interrumpir algo para vencer la ansiedad, aunque él no sea suficientemente consciente y, es posible, incluso, que lo vean agresivo. En cualquier caso, ante algún síntoma de alarma hay que acudir al especialista, ya que sólo ellos están capacitados para realizar un diagnóstico y tratamiento adecuados.

Fuente: El trastorno obsesivo compulsivo en el mundo infantil y juvenil ” Niños como yo”

ATOC: Asociación de Trastornos Obsesivo-Compulsivos

Artículos relacionados:

Comentarios

Comentarios

Leave a Reply